«Carta de Aretusa a Licota», Elegías IV, 3

 

Propercio (47 aec – 15 aec)

 

Si cuando leas esta carta alguna parte ha desaparecido,

habrán sido mis lágrimas que la han borrado;

si no alcanzas a leer alguna letra de trazo incierto,

habrán sido los signos de mi mano que ya desfallece.