Una meditación

Juan Benet (1927-1993)

Cuando el deseo se convierte en una obsesión, la esperanza de consumarlo se torna ridícula; y cuando se han superado sus más intolerables exigencias y la voluntad, poco a poco, vuelve a encontrar un acomodo en la renuncia, la posibilidad de satisfacer entonces lo que en plena fiebre fue vedado, se aparece como una insufrible niñería; raro es que la imaginación vuele dos veces alrededor de la misma persona, pero más raro es que un deseo que creció y se agigantó en la desesperanza cobre la misma altura en un terreno abonado de posibilidades; y apenas queda sitio para el amor si cumple sus promesas.

 

 

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